sábado, 11 de septiembre de 2010

Un dia como cualquier otro

El vestido de princesa de mi hija,
mi modo infantil de ver la vida
papas, carne, cebolla, pimienta en granos,
tipiar clases en la netbook
cigarrillos marlboro, antes fumaba jockey suaves largos
el cuerpo perdido adolescente
la mediocridad de mostrar lo que hago,
el llamado por la mañana a la carnicería donde trabaja Stella
la camioneta roja del trabajo de Héctor
la grabación que me amenaza sino pago
full tono: Joaquín Sabina, Fito Paez. Borges recitando para mí
el fantasma de mi padre acariciándome la cara
Dalila golpea a la puerta, Soledad quiere tomar mate y fumar conmigo,
mis reflexiones mientras estoy sentada en el inodoro
las faltas de ortografía y redacción
mis imposibilidades marcadas de hacer algo mejor
la silla de campo del psicoanalista (la prefiero antes del intimidante diván)
el paisaje metiéndose por mi ventana (...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario