lunes, 4 de octubre de 2010

Mi don

Mi don
Tengo un don. Algún hechizo en el vientre de mi madre me conjuro. Es raro sentirlo en el cuerpo, en los ojos que no pueden contener las lagrimas, el estomago retorcerse, hasta que salen las palabras reparadoras. Necesito sentir para vivir. Mis ojos son juzgadores, mis manos rápidas en el teclado, mi lengua al hablar. Critico arte ajena. Las pinturas, fotografías me hablan. Ese es mi triste don. Me trasmiten sus enojos, sus placeres, su efímera historia plasmada para la eternidad. Mayormente no están conformes con su destino, ni con su integridad. Odian a sus autores y aman a sus intrigantes visualizadores. Con una rápida mirada, puedo separar el “buen” arte del mediocre. Nunca fallo: soy sagaz.
Anuncio: puedo escribir lo que tus pinturas, fotografías dicen
puedo hacerlas poesía.
Si eso es lo que deseas, contáctame,
bien sabes cómo.
(de crítica casera)