Tiempo y espacio
Nuestra historia más próxima, más lejana, mas arcaica palpita en nuestros pensamientos. Ayer soñé con la casa de mis padres, estábamos sentados en la mesa, mi madre, mi hermana mayor, mi padre, yo; mis hermanos menores correteaban por la casa. Esta imagen suspendida en el tiempo y espacio me absorbió, me penetro, no puedo salir de ella. Mi hija me pide que le lea un cuento… ¿Cuál es mi tiempo? ¿Cuál es mi verdadero tiempo y espacio? ¿Dónde vivo y con quién? Mi vida parece desvanecerse ante la eminencia de otra realidad, de otro tiempo. ¿Existe un verdadero tiempo y espacio? ¿Existe lo verdadero?
Quizás solo seamos la conjunción de diferentes tiempos y espacios constituyéndonos. Madre e hija a la vez. Mi casa metamorfoseándose con la de mis padres. La niñez solo una categoría aplicable.
Recuerdo otro hecho con calidad de aterradora. Nunca sabré si fue un sueño o mi realidad. Hace tres días desperté en medio de la noche, corrí desesperadamente, no sabía dónde estaba. Unos pequeños huecos de luz se asomaban por la persiana. Los interruptores de luz no funcionaban. Corrí por el pasillo de mi propia casa, en el baño tampoco funcionaba el interruptor de luz. Me senté en el inodoro, a ver si esto me recordaba algo. El pobre repiquetear de mis líquidos en el agua, me hizo sentir en casa. Igual seguía temiendo; el espanto y yo éramos uno. Ya en la cama, abrase el cuerpo de Héctor dormido.
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