Te recuerdo así...
corriendo por la arena,
en un amanecer que no te dejo escapar.
Las corridas, las revueltas, la necesidad
tu cacharro rojo oxidado esperando
tus hijos pequeños y grandes.
¿Un hombre no puede entender?
tengo debates con tus palabras
ya dichas
muertas pero reviviendo en cada instante.
Paso tiempo,
todo a cambiado,
yo cambie, crecí, me hice más fuerte.
Pero la previsibilidad está en mi,
la angustia de esos años maltrechos,
donde todo te quitaron,
no lo pudiste entender.
Amabas la arena caliente bajo tus pies
yo amo la tierra reseca.
Déjame entender
las fuerzas indómitas de un mundo maltrecho.
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